Si bien el virus que se está instalando en la país y ya mató a supuestas varias decenas de personas es algo serio, me es intolerable la paranoia en la cual se encuentra la gente.
No sólo tengo que bancarme que los boliches cierren, sino que tengo que bancarme las preguntas de quienes no entienden cómo sigo viajando en subte, tren y colectivo tres veces por semana. Hola, mi vida sigue, me encanta que vos estés en tu casa mirando Intrusos pero yo no puedo ni quiero.
Ni hablar de los obsesivos que andan con el alcohol en gel en la cartera y se ponen barbijo para andar por la calle. Después los saludás y te dan un beso como si nada, como si yo no tuviera porcina y son todos los demás desconocidos los infectados.
Sé que hay que tomar precauciones y que tampoco hay que ser imprudente, pero todo tiene un límite, y ese límite es la coherencia.
De algo hay que morir.
04 julio 2009
27 junio 2009
18 junio 2009
Me bajo del subte, salgo a la calle. Camino atrás de un chico hermoso que ya había visto en el viaje. Caminaba tranquilo, escuchaba música. Transmitía paz, era de esos chicos que no sabés dónde pueden llegar a vivir, o a qué lugares salen. Se frena y pregunta: "¿Cuánto está el kilo de zapallitos?"
El verdulero le contesta y pide medio kilo.
La situación más deserotizante que vi en mi vida.
El verdulero le contesta y pide medio kilo.
La situación más deserotizante que vi en mi vida.
15 junio 2009
Pasó mucho tiempo desde la última vez que escribí en este blog, y no es por nada. No porque el motivo por el cual dejé de escribir sea importante, sino porque no tener ganas de escribir, en mi caso, es algo notorio.
Así es como me siento en el deber de comentar que en estas últimas semanas incursioné en la vida facultativa, encontrandome en un curso de ingreso con el fin de "nivelar conocimientos y adaptarme a la vida universitaria". Claro que, las cosas que más están significando cierta adaptación es el hecho de que mis compañeritos de private university no sepan donde queda San Martín, tener que utilizar cuatro transportes diferentes en la ida y vuelta a casa o aprender a utilizar un complejo sistema de ascensores.
Sepan que ésto no quedará acá...
Así es como me siento en el deber de comentar que en estas últimas semanas incursioné en la vida facultativa, encontrandome en un curso de ingreso con el fin de "nivelar conocimientos y adaptarme a la vida universitaria". Claro que, las cosas que más están significando cierta adaptación es el hecho de que mis compañeritos de private university no sepan donde queda San Martín, tener que utilizar cuatro transportes diferentes en la ida y vuelta a casa o aprender a utilizar un complejo sistema de ascensores.
Sepan que ésto no quedará acá...
18 mayo 2009
Agachate y conocelo
Personalmente, debo decir que me molesta y mucho que la gente llame a los conductores de televisión sólo por su nombre de pila, como si fueran amigos.
Esta semana escuché inmumerables veces hablar del éxito de Marcelo y el regreso de Mirtha.
Acaso la gente, por haber compartido tantas cenas y almuerzos con ellos los considera realmente parte de sus familias? O será que no tienen amigos de verdad y hablan de Marce cual tío jodón?
Hay gente que se siente realmente sola, que vuelva Susana!
Esta semana escuché inmumerables veces hablar del éxito de Marcelo y el regreso de Mirtha.
Acaso la gente, por haber compartido tantas cenas y almuerzos con ellos los considera realmente parte de sus familias? O será que no tienen amigos de verdad y hablan de Marce cual tío jodón?
Hay gente que se siente realmente sola, que vuelva Susana!
20 abril 2009
En mi familia es muy conocida la anécdota de aquellas vacaciones a Punta del Este que nos pagamos con los billetes de dos pesos que habíamos juntado para participar de ese juego que hacía Julián Weich en Sorpresa y Media. Teníamos dos cajas llenas y estaban ordenados por serie y número. No ganamos, claro, pero fue un buen método de ahorro comunitario.
Hoy, mirando el nuevo programa de Julián (a secas, ya es como un amigo), nos pusimos más que contentos y en ese mismo momento, nos levantamos de la mesa a buscar los billetes que teníamos. Luego de ordenarlos, proponernos juntarlos durante todo el año y prometer fidelidad a la causa, advertimos la falta que van a hacer en los kioscos y las maneras de conseguirlos como vuelto. Agárrense porque este año ganamos.
Hoy, mirando el nuevo programa de Julián (a secas, ya es como un amigo), nos pusimos más que contentos y en ese mismo momento, nos levantamos de la mesa a buscar los billetes que teníamos. Luego de ordenarlos, proponernos juntarlos durante todo el año y prometer fidelidad a la causa, advertimos la falta que van a hacer en los kioscos y las maneras de conseguirlos como vuelto. Agárrense porque este año ganamos.
14 abril 2009
Si bien nunca nadie se lo pidió, ni se lo pediría, mi hermana insiste con la idea de sorprendernos con su arte culinario. Así, luego de un intento fallido de lemon pie, que se asemejó a una sopa de limón con merengue arriba, quiso intentar con el guacamole. De esta manera, cinco paltas fueron tiradas a la basura, luego de haberlas dejado reposar envueltas en diario durante tres semanas, consejo de vaya a saber qué verdulero amigo suyo, por haberlas descubierto podridas.
Ahora dice que quiere hacer sushi...
Ahora dice que quiere hacer sushi...
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