Llega Diciembre y con él, el
espíritu navideño.
Uno se encuentra deseándole felices fiestas a cuanto vecino se le cruce, comerciantes y viejas chusmas, que se ofenderían si no se les dice nada. Claro que, al ser gente que uno apenas conoce, duda que realmente la vaya a pasar bien, porque claro, no sabe si tiene familia, le interesa, o peor aún, si es católico.
También son destacables las palabras como "
augurio"
o "
prosperidad". Términos que uno sólo usa en esta época del año, vaya a saber por qué, pero si lo dice en otra época lo mirarían raro.
Los que mejor la pasan son los chicos. Miran infinidad de publicidades de juguetes en
Cartoon Network (
siempre fue el que tenía las mejores), eligen el suyo, y sólo se encargan de portarse bien porque sino
Papá Noel no viene. Claro que, la mayoría ya sabe que éste no existe, pero de decírselo a sus padres, temen quedarse sin regalos. Entonces bienvenida sea la inocencia fingida.