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12 noviembre 2009

Hace días que me vengo quejando de no tener cosas para escribir. O mi vida diaria ya no es lo que era o mi visión sobre la misma cambió.
Situación colegio. Clima caluroso. Me até el pelo y quise ver cómo me quedaba. Abro la cartuchera, saco el espejo y lo encuentro roto. Yo no soy muy supersticiosa, pero por las dudas me preocupé.

Siempre viéndole el lado positivo a las cosas, esperemos que esta mala racha, alimente a tanatural.

Amén.

15 junio 2009

Pasó mucho tiempo desde la última vez que escribí en este blog, y no es por nada. No porque el motivo por el cual dejé de escribir sea importante, sino porque no tener ganas de escribir, en mi caso, es algo notorio.
Así es como me siento en el deber de comentar que en estas últimas semanas incursioné en la vida facultativa, encontrandome en un curso de ingreso con el fin de "nivelar conocimientos y adaptarme a la vida universitaria". Claro que, las cosas que más están significando cierta adaptación es el hecho de que mis compañeritos de private university no sepan donde queda San Martín, tener que utilizar cuatro transportes diferentes en la ida y vuelta a casa o aprender a utilizar un complejo sistema de ascensores.
Sepan que ésto no quedará acá...

14 abril 2009

Sé que no debo ser la única, pero realmente me indigna, cada vez que prendo la computadora, ver que tengo mails y al chequearlos, notar que son, salvo excepciones:
  • publicidades de viagra
  • fotos de niños perdidos en el Congo, que no creo nunca ser quien los encuentre
  • mails de Greenpeace que aunque útiles, muchas veces suelen avisarte que lograron su cometido, o que Cristina (como si fuera una vecina) tiene la culpa de cual o tal cosa, como si uno fuera a llamarlos para felicitarlos
  • diapositivas con mensajes feministas
  • invitaciones a Hi5 o a Sónico, grupos sociales a los cuales no tengo pensado adherirme
Así y todo, mi situación mejoró desde que dejé de recibir las notificaciones de Facebook a la casilla. Eso sí era molesto.

29 octubre 2008

Freedoooooom

Si bien para algunos significa no estar subordinado, poder expresarse y tener derechos, entre otras cosas, hoy dejo mi estado natural y me pongo en superficial para decir que libertad es lo que siento que me falta de lunes a viernes desde que entro hasta que salgo al colegio, o sea, casi todo el día.
Hay cosas peores, lo sé. Pero en esta época del año, las rejas de las ventanas del aula parecen ser más tupidas, el poco pedacito de sol que hay en el patio parece achicarse y la camisa y la corbata empiezan a resultar molestas.
Con una plaza cerca, una chomba y un horario más reducido, tal vez deje de sentir lo gruesas que son las cuatro paredes del bendito colegio.

Al cierre de la edición todavía usaba camisa; aclarado.

20 octubre 2008

Sinceramente, toda esta cosa del cambio de horario me desespera. Todo bien con el ahorro de energía, pero me siento engañada.
Así, hoy salí a la calle a comprar cosas varias a eso de las ocho de la noche (o de la tarde, ya no sé), dejándome llevar por la luz que asomaba por mi ventana, para darme cuenta que los negocios ya habían cerrado. De todas las cosas que necesitaba comprar, sólo compré una y volví indignada, claro.
Tampoco soy de esos que no asumen que la hora está cambiada y hacen comentarios del tipo "Hoy me levanté a las cinco de la mañana de antes" para demostrar que no se levantaron a las seis, como solían hacerlo. O aquellos que, cuando alguien dice la hora preguntan "¿De antes o de ahora?". Es obvio que la hora que habría sido ayer en este preciso instante me importa poco y nada, date cuenta.
La cuestión es que mi vida sigue rigiéndose por mi reloj biológico, lo que hace que tenga hambre y madre diga que hasta que no se haga de noche no comemos.

02 octubre 2008

Conformistas

Soy adepta a los dichos y frases. Tengo que admitir que me encanta decirlos. Sin embargo, hay algunos que me indignan y son los conformistas.
Situación cotidiana si las hay, quejarse de que no hay sol y que alguien diga aunque no lo veamos el sol siempre está. O quejarse de la lluvia, y que digan que siempre que llovió paró. Ya sé que va a parar querido, solamente digo que no quiero que esté lloviendo en éste momento.
Sin lugar a dudas, el premio al más irritante, es en la panza todo se mezcla. ¡Cómo si uno no supiera cómo funciona el sistema digestivo! Simplemente no quiero comer merengue con maní...bah, quién querría?

28 agosto 2008

Teorías II

Luego de un amplio período de observación me hallo en condiciones de afirmar que:
  • Siempre que viajo en colectivo hay un chico lindo: claro que, yo siempre me las ingenio para quedar mal o para que, si me mira, sea porque todas las monedas que puse en la máquina eran falsas, me caí cuando frenó el colectivo o una nena se pone a llorar justo al lado mío.
  • Siempre que en un puerta dice tire yo empujo, y a la inversa también, claro. Es inevitable, y lo peor de todo es que lo pienso. No se hagan los que nunca les pasó porque no les voy a creer, ya que me resulta frecuente ver a gente forzejeando con las puertas de vidrio e ignorando los cartelitos, que suelen tener publicidad de una famosísima tarjeta de crédito.
Leer esta entrada, no tiene precio.

10 agosto 2008

Lo que dejaron las vacaciones

Los domingos son todos iguales. Hasta el mejor domingo de tu vida (que nunca tuve uno, pero supongo que debe pasar) va a ser peor que cualquier otro día. Hasta peor que un lunes.
Los domingos son días de reflexión o de estudio. Como estoy en vacaciones (aunque al cierre de esta edición ya no lo estaba) fue día de reflexión. Ésta, siempre va acompañada por la salida familiar si está soleado o por la comedia tonta si es día de lluvia. Pero salió el Sol, por lo que salí con mis padres. Tener que caminar al lado de tus viejos por la soleada costanera del Tigre a pasito de enamorado y haciéndote lugar a los costados de quienes caminan agarrados de la mano mientras se miran acarameladamente a los ojos, no es el mejor plan. Pero claro, siempre podemos conformarnos con un es lo que hay.
Peor fue haber llegado a tu casa, y carente de planes, haber ido con el auto a estacionar a cuarenta y cinco grados en una calle cortada porque tu instructor te pidió que lo practicaras, después de haber derribado un cono y haberte subido al cordón de la vereda.
En fin, que hay cosas peores, las hay. El martes vuelvo a la rutina diaria, que si bien no es lo mejor, me hace olvidar la poca vida que tengo, o que creo tener.