Caminando con madre por un renocidísimo parque de la Ciudad de Buenos Aires (?), me detuve a observar a Minnie y a una Backyardigan bailando cumbia al pie del Trencito de la Alegría.
Yo sé que Xuxa y Piñón Fijo son parte del pasado, pero mínimo, un Patito Feo man.
05 abril 2009
04 abril 2009
Continuando con la temática de los transportes (?), ayer sábado, viajando en 169 con madre y hermana, tuvimos la maldita suerte de sentarnos en un asiento debajo del cual había una bolsa que despedía un desagradibilísimo olor.
En cuanto pudimos nos cambiamos de lugar, abrimos las ventanas y nos dedicamos a observar, desde atrás, las reacciones de la gente al sentarse cerca del maloliente recado.
De eso, nos reímos durante todo el viaje, cual reality show ambientado en un bondi.
En cuanto pudimos nos cambiamos de lugar, abrimos las ventanas y nos dedicamos a observar, desde atrás, las reacciones de la gente al sentarse cerca del maloliente recado.
De eso, nos reímos durante todo el viaje, cual reality show ambientado en un bondi.
Siempre supe de gente que perdía colectivos, trenes y subtes. Pero no, yo tengo el infortunio de perder un remis. Sí, un remis.
Estaba parada en la puerta cuando vi por la mirilla al auto en cuestión. La dueña de casa buscó las llaves, abrió y cuando salimos, el auto ya estaba en la esquina.
Lo más triste del caso es que me paré en la vereda y lo saludé.
Estaba parada en la puerta cuando vi por la mirilla al auto en cuestión. La dueña de casa buscó las llaves, abrió y cuando salimos, el auto ya estaba en la esquina.
Lo más triste del caso es que me paré en la vereda y lo saludé.
30 marzo 2009
Si bien nunca tuve un amor especial por ninguno de estos dos personajes, no me pude resistir a realizar un paralelismo entre ellos, a pesar de que sea medio tirado de los pelos.
La charlymanía desatada hoy a causa del recital sorpresa que dio Carlos García en Luján y, a su vez, la maradonamanía que se dio el sábado en la cancha de River (acompañada por una gran movida de prensa, claro está), dieron tela para cortar.
Ambos fueron amados y odiados en su auge y caída.
¿Los argentinos no tendremos memoria, perdonaremos muy rápido o seremos lo suficientemente fieles?
Veremos cuánto dura...
Nada personal.
La charlymanía desatada hoy a causa del recital sorpresa que dio Carlos García en Luján y, a su vez, la maradonamanía que se dio el sábado en la cancha de River (acompañada por una gran movida de prensa, claro está), dieron tela para cortar.
Ambos fueron amados y odiados en su auge y caída.
¿Los argentinos no tendremos memoria, perdonaremos muy rápido o seremos lo suficientemente fieles?
Veremos cuánto dura...
Nada personal.
16 febrero 2009
No te cases ni te embarques
Si bien no me considero una persona muy supersticiosa, mi alma de vieja me lleva a conocer varias de las cábalas y cosas que no hay que hacer si no querés morirte según nuestra tradición fatalista. Así, trato de no pasar debajo de escaleras (salvo que no me quede otra, tampoco es cuestión de andar cruzando calles por una maldita escalera cruzada en el camino), de no dejar la cartera sobre la mesa, la gorra sobre la cama y llamar a mi abuela para que haga las cruces de sal gruesa cuando está por granizar (ya que ésto último no lo entendí nunca).Sin embargo ayer viernes 13, en el noticiero local apareció una noticia que llamó mi atención. Dos choques: uno a la altura de la parada 13 de una de las playas, y otro a la misma altura pero de la playa opuesta. Si bien nadie salió herido, las especulaciones y coincidencias no tardaron en llegar.
Creer o reventar, dicen.
Creer o reventar, dicen.
11 febrero 2009
Las olas y el viento, sucundúm-sucundúm
En el segundo día de mis vacaciones familiares, me decidí a acompañar a mi madre al mar, luego de mi caminata matutina. Saltando olas e intentando no mojarme el pelo, me distraje justo en el momento en que no debía haberlo hecho. De espaldas al mar, una ola me empujó a la orilla, que estaba empinada, haciendo que quede tirada entre caracoles y conchillas (que hasta el día de hoy no puedo desinpregnarme de la piel; chiste) y, prácticamente encallada, cual ballena a la deriva. Indignada, volví a donde estaban mi padre y mi hermana, y les comenté lo sucedido. Casualmente, miré hacia el piso y me encontré con mis dos rodillas chorreando sangre (literalmente). Obviamente, procedí a lavarme y buscar ayuda.
Así fue como en el día dos de mis vacaciones terminé en la caseta del guardavidas y con las rodillas vendadas.
Así fue como en el día dos de mis vacaciones terminé en la caseta del guardavidas y con las rodillas vendadas.
03 febrero 2009
Hay momentos decisivos en la vida de una mujer, que se alejan de la primera menstruación, el primer beso o la primera vez. Realmente rara me sentí, el día en que me encontré reflexionando del mismo modo en que mi madre lo habría hecho.
Si querés saber cómo va a ser una mujer de grande, mirá a su mamá. Eso dicen.
Si querés saber cómo va a ser una mujer de grande, mirá a su mamá. Eso dicen.
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